La muerte más profunda

Llevaba unos días angustiada, sin ganas de nada.

No quería ir a trabajar, porque cada minuto que pasaba le daba más asco su trabajo.

¿Por qué ella? ¿Por qué le habían asignado ese trabajo? Ella no lo había elegido, había sido impuesto, a la fuerza.

Tenía un día en el que se cuestionaba todo, no podía parar de pensar.

¿Por qué no podía enamorarse? ¿Por qué no podía formar una familia, ser madre?

¿Por qué no podía ser amada?

Viajaba constantemente, se recorría el mundo sin cesar.

¿Por qué no podía tener su casa, un horario, una rutina?

¿Por qué todo el mundo tenía que morir?, con sufrimiento o sin él, jóvenes, mayores, por accidente, por enfermedad…, dejando a sus familias y amigos destrozados.

¿Por qué es la única manera de que la Tierra no se extinga?

¿Por qué todo tiene un principio y un final?

¿Por qué todos morían menos ella?

¿Por qué ella era inmortal? Se preguntó “La Muerte”.

Un nuevo cuento de Eva, que inauguró las colaboraciones en Tragedias Cotidianas hace ya bastante tiempo con ¿Subconsciente?