Respiro

Súbitos pensamientos atacaron de pronto su mente cansada. Su mirada desgastada tornóse tímida, no sabía que decir. ¿Qué hay ahora en él? Es acaso solo un respiro, un simple soplo desolado, tenue, casi imperceptible?

Rencores pasados, malos amores maquinan preguntas en su mente dando un sabor amargo, a desprecio, retórico, muerto.

Está desolado. No se atreve a mover ninguna parte de su cuerpo. Las palabras que rodean su mente no se atreven a salir de su boca, mira a su alrededor, todos lloran. ¿Tan nauseabundo es su aspecto? ¿Notarán todo lo que pasa por su mente, su escepticismo?

Se siente muy cansado para moverse – ¿O simplemente no puede?- ¿Es qué pesa tanto la sensación de lo inminente? ¿La sombra latente de la muerte?

Se calla.

No entiende nada. Amplía un poco más los adormecidos ojos, párpados caídos, pesados. Todo a su alrededor es blanco. Un constante “tic” mecánico, retumba en sus oídos…

Palabras perdidas en el espacio inmenso complementan su estadía macabra…

¿Un hospital? ¿Qué sucedió?

Entra un médico, mirada rígida. Un verdugo de blanco….

Su condición…. muerte cerebral…

¡Tres de un golpe!
Eso es lo que Jocelyn Díaz, de Chile, nos ha regalado. “Respiro” es el primero de ellos.
A disfrutar… que son 2 días

Mariposas en el estómago

  • Doctor, ¿ya han llegado los análisis?¿Sabe? Los síntomas van a más. No puedo dormir y me encuentro muy nervioso. Se me ha empezado a caer el pelo, bueno, más que de costumbre, quiero decir, y ando todo el día con mariposas en el estómago.A veces no me dejan ni comer, ¿sabe? y acabo vomitando lo poco que como.

    Duermo mal. Muy mal, ¿ya se lo he dicho? Si claro… perdone. Pero hable, hable usted, que no le dejo decir nada.

  • Lo siento Pablo, me temo que no son buenas noticias. Tiene usted cáncer y no lo hemos cogido a tiempo. Le quedan entre cinco y seis meses de vida. Lo siento mucho, de verdad.
  • ¿Cáncer?… Dios mío… Gracias doctor. Muchas gracias. Es… es la mejor noticia que me ha podido dar.
    Gracias.
  • ¿Gracias? Perdone Pablo, quizá no se ha dado cuenta de lo que le acabo de decir. Este cáncer no tiene cura.
  • Sí, sí… gracias. De verdad. Realmente me tenían preocupado todos estos síntomas. Verá, hace cosa de un mes conocí a una chica. Una preciosidad y realmente simpática, no sólo una cara bonita, no se vaya a pensar.Pues bien, fue entonces cuando empezó todo. Nervios, sudores… No me la quitaba de la cabeza y apenas pegaba ojo por las noches.La cosa se agravaba si la veía. Madre mía, entonces si que aquello era el acabose. Temblores, sudor frío, nauseas y millones de mariposas bailando claqué en mi estómago.

    Por eso, el cáncer es lo mejor que me ha podido pasar. Creía que estaba enfermo de amor, y que si me acercaba acabaría muriendo y entonces, ¿cómo pedirle que saliera conmigo?

    Ahora tengo seis meses. Seis meses para conquistarla y vencer mis miedos, porque sé que no es su contacto lo que me va a llevar a la tumba.

    Gracias doctor.