No hay nada más frustrante que hacer anuncios de suavizante

Han encontrado el cadáver de un osito de peluche.
Era Mimosín, apareció bajo un puente, muy cerca de Aluche
murió de sobredosis, es lo que tienen las drogas duras
que no te sientan bien si las consumes demasiado puras.

Dicen que últimamente andaba con depresiones
el dinero y la fama a veces provocan extrañas reacciones
demasiadas mujeres, demasiado alcohol, demasiadas rayas
demasiados años pegando saltitos sobre las toallas.

No hay nada más frustrante
que hacer anuncios de suavizante.

En el funeral vi a Pato WC, apestaba a colonia
estaban Mister Proper y el hipopótamo de Ausonia
y aquel señor que busca restos de cal en la lavadora
todos lloraban pensando que a ellos también les llegará su hora.

No hay nada más frustrante
que hacer anuncios de suavizante.

No hay nada más frustrante
que hacer anuncios de suavizante.

No hay nada más frustrante
que hacer anuncios de suavizante.

Obviamente, esta historia no es mía, sino de “Un pingüino en mi ascensor”, de su disco “Piromanía”.

Me parece una buena historia que me apetecía compartir.