39.iii Dos cadáveres, dos autopsias, un desenlace (III)

Irene llevaba una semana en el hospital, sola en una habitación, apartada del resto de pacientes.

Pasaba los días de forma normal, lo malo llegaba cuando el sol comenzaba a descender y las horas diurnas daban paso a la noche cerrada.

Su cuerpo experimentaba cambios: escalofríos, convulsiones, fuerte dolor de cabeza, cuerpo, alma…

Todos estos síntomas duraban un par de horas, después, su cuerpo volvía a su estado normal.

No quería convertirse en vampira, vivir siempre de noche, ser inmortal en esas circunstancias.

Deseaba con todas sus fuerzas seguir siendo la misma de siempre, su rutina.

Como era el primer caso, nadie sabía cómo terminaría.

Pasó el tiempo y solo ella supo su final.

Pensaba que pasaría a ser una vampira chupa-sangre, pero todo lo contrario, no podía imaginar su mutación.

Por el día era Irene, la estudiante de filología, por la noche, Empusa, succionaba la fuerza vital causando la muerte de los jóvenes con los que yacía.

Fin de una historia más habitual de lo que nos creemos ;)
Dos cadáveres, dos autopsias, un desenlace:

  1. Primera parte
  2. Segunda parte
  3. Tercera parte

1 Comment

  1. Es sorprendente la ironía y el humor que utilizas en tus relatos ya que, con una carcajada, consigues romper el suspense con que impregnas el inicio de tu historia. Y ahora me pregunto: no nos gustaría a todas, en un momento dado, ser Empusa? Te lo has planteado alguna vez? Yo no me atrevería a responder “no, no quiero serlo”…..Me ha gustado tu relato.

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