84 Flores y estiercol

Hay flores y espinas, pero también ramas, tierra, hojas, que ninguna es ni será sin las otras. “Te quiero”, me dices, y me acercas un currusco de pan. “Ven, dame otro beso”, te susurro deslizando el cambio para el autobús. El amor es aroma, de flores y de estiércol y se riega en lágrimas y en duchas compartidas. Son cenas de verano a la luz de las velas o caldo de pollo para bajar la fiebre. Somos tú y yo, y ahora también, tú y el otro.

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