La familia es la célula de la sociedad moderna

  • Buenos días cariño. Hoy hace un día precioso, ¿no es verdad? Recuerda que mañana tenemos la auditoría y que estaremos concentrados en el hotel. Tenemos bastante papeleo pendiente.

José Luis. 45 años. Un mocetón grandote y medianamente atractivo, incluso ahora. Lleva ya diez años en la misma empresa, no le va mal ni tampoco bien. Tiene un sueldo bastante decente, pero la verdad es que llega justo para mantener a sus dos familias y a una amante. Por suerte tuvo paperas de pequeño y no puede tener hijos, con tres es suficiente. Aun así es inevitable vivir estresado siempre de una casa para otra, recordando qué has dicho en qué sitio y anotando los principales eventos de los hijos. Es un buen padre, o eso le gusta pensar.

Hoy conmemora el décimo aniversario de su otro matrimonio, por eso no irá a (esta) casa a dormir. Se ha esmerado delante del espejo, pero está perdiendo mucho pelo y eso le molesta. Es el estrés; tiene que tratar de tomarse las cosas con más calma.

  • Sí, tranquilo. Ya me lo avisaste ayer. No te preocupes, seguramente quede con Julia. Desde que le dejó el marido está bastante deprimida y le viene bien hablar.

Mari Carmen. Esposa amantísima y gran aficionada al pipermín. De vez en cuando, si está achispada, le gusta poner a prueba su fidelidad, la mayoría de las veces con Julia. Son solo juegos, realmente quiere a su esposo, pero pasa tanto tiempo fuera que una tiene que entretenerse de alguna manera.

Antes hacía macramé pero eso le llevó a fumar demasiada marihuana y le costó el embarazo de Héctor. ¿La relación entre el macramé y la marihuana? Nunca la ha tenido demasiado clara, pero es evidente que haberla, hayla. Desde esa mala experiencia huye de cualquier tipo de taller o tienda de manualidades y aconseja a quien la quiera oír que las eviten, que hagan pilates o jueguen al bingo para completar su vida. Ella odia la gimnasia y los juegos de azar, prefiere el pipermín y los escarceos con Julia.

Si Jose Luis no viene esta noche, lo mejor es convencer a Héctor para que se quede en casa de un amigo. Tiene 18 años, estará encantado.

  • ¡Mamá! ¿Dónde está la camiseta para el entrenamiento? No la encuentro y hoy vienen los ojeadores.

Héctor, hijo de Mari Carmen y su profesor de macramé y también, por qué no, de Jose Luis. Lleva saliendo dos años con Fernando, el delantero centro de su equipo. Esta noche intentará ir a su casa con la excusa de los ojeadores. Su madre no pondrá problemas, dice que Fernando es una buena influencia para él y Héctor opina lo mismo aunque sus notas hayan empeorado ligeramente desde que están saliendo. Una relación como esta acaba robando horas de estudio pero, ¿qué le vamos a hacer? Está contento con Fernando y está contento con los padres que le han tocado en suerte.

José Luis, Mari Carmen y Héctor viven moderadamente felices en un barrio de clase media. Realmente forman una familia feliz digna de ser envidiada.

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