95 Hierba verde recién cortada

Lo habitual es que huelan fuerte. Perfumes que rebotan en la nariz, ofensivos, rápidos y violentos, que pelean por ocupar el poco espacio de aire que pueda quedar disponible. Vapores de un tufo viscoso y asfixiante que te envuelve, que te agarra. Nubes gordas, pesadas, como de plomo, que te pegan al suelo y te fuerzan a arrastrarte como un gusano.

O a pis. ¿Cómo demonios puede una flor oler a orines? Como si se hubiera regado siempre con meados. Rosas salvajes que han crecido en descampados oscuros cerca de la zona de bares.

Hay veces que las flores me huelen a desodorante. Un aroma ligero, fresco y que, a pesar de todo, persiste sutil durante horas. Un olor que te eleva y te hace sonreír bobalicón sin que te des cuenta. Pero sé que ese olor no es real; no existen flores que huelan así.

Es mejor que lleves ramas de abeto. Lleva plantas de romero o tomillo a mi tumba. Tráeme hierba verde recién cortada. Me encanta el olor de la hierba verde.

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