14 Y tú, ¿qué quieres ser de mayor?

Es un poco duro decirlo así, pero las desgracias de los demás nos habían favorecido. No es que fuésemos ricos, pero no vivíamos mal, mucho mejor que algunas personas que envidiaba la María.

La María no es que envidiara sus dineros, lo que envidiaba era su posición. Por muy bien que nos fuera, a la mujer del enterrador siempre le hacían aparte, o la miraban con miedo y hasta asco algunas. “Ya estaréis baja la pala de mi marido, brujas” decía, pero lo hacía sin pensar, acalorada por el momento.

El caso, es que una racha de fiebres nos habían dado mucho más trabajo del habitual y habíamos conseguido ahorrar algún dinero. “Para Manolín. Para enviarlo a estudiar a un colegio privado. Que se haga médico o abogado o notario y nos venga a buscar con un coche descapotable y les damos en las narices a todas esas lagartonas”.

  • Mujer, deja que el chiquillo decida por si mismo. Igual quiere ser enterrador como su padre y su abuelo. Es una profesión muy digna, y trabajo no le va a faltar nunca, ya lo estás viendo.
  • ¡Por encima de mi cadáver! Que quieres ¿que no pueda mostrarse en público de una manera normal? ¿Qué ande sufriendo las habladurías de la gente?
  • Que exagerada… Dejamos que el decida. A ver Manolín, ¿qué quieres ser de mayor?
  • Si hijo, ¿quieres ser médico o notario?
  • Yo… – con un hilo de voz – Yo… Yo lo que me gustaría ser es muerto. Les traen muchos regalos y son muy buenas personas, todo el mundo habla bien de ellos.

Los padres se miran sorprendidos y de repente, el enterrador se echa a reír de forma escandalosa.

  • Mira tú María, por fin alguien en esta familia que sabemos que va a conseguir su objetivo en la vida. Está decidido, de mayor, será muerto.

1 Comment

  1. jajaja que buenooo!
    Voy a hacerte una pregunta de esas de entrevista en profundidad:Estamos aquí con Tragedia, tras la publicación de su relato número 14, una pregunta Tragedia ¿la inspiración para su relato es por su infancia llena de recuerdos de un cementerio Bilbaino?
    Me ha gustado el relato, si señor. Ah gracias por tus palabras en ese espacio de militeraturas que ya me contarás de que va.

    Un abrazo con clavel mortuorio de buen rollo :-)

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: